En octubre de 1980, Muhammad Ali regresó al ring para intentar ser campeón del mundo por cuarta vez. Frente a él estaba Larry Holmes, su antiguo sparring, el hombre que había aprendido a golpear acompañando al maestro y que ahora ocupaba su trono. El combate fue bautizado como ‘La última ovación’. Ali buscaba una prórroga para la eternidad; Holmes debía negársela para comenzar su propia leyenda. Ganó el discípulo. No fue simplemente una victoria, sino uno de esos relevos que el deporte convierte en crueldad: matar deportivamente al referente.

CastellónEl CD Castellón y el FC Lugano de la Super Liga Suiza han alcanzado un acuerdo para el traspaso de Amir Saipi, guardameta que firma hasta 2030 con el conjunto albinegro. Amir Saipi (08/07/2000, Schaffh...